LA PRÓXIMA GUERRA
EN EL MEDIO ORIENTE
(Por Michael Freund, ‘The Jerusalem Post,’ 18 de
octubre de 2006)
Las señales están dondequiera, aunque nadie las quiera ver.
Los enemigos de Israel se están preparando para la guerra, y es
tiempo de que abramos nuestros ojos al peligro que nos
enfrenta.
El
conflicto podrá estar a unas meras semanas o meses de aquí, o quizás
un poco más. Cómo comenzará, nadie lo sabe, pero no se equivoque,
una nueva explosión de hostilidades está a la vuelta de la
esquina.
Si
ésto le suena a algo negativo para meterle miedo o un caso avanzado
de paranoia, sólo mire los periódicos de las pasadas semanas. Si los
lee con ojos perspicaces, verá exactamente lo que le quiero
decir.
En
cualquier dirección que uno mira, sea al norte, al sur, o al este,
se acerca una gran tormenta.
En
el Líbano, Hizbolá está reconstruyendo y expandiendo su
infraestructura terrorista luego del conflicto con Israel este
pasado verano. Bajo la sombrilla protectora de tropas de las
Naciones Unidas, el grupo ha estado recibiendo grandes cargamentos
de armas desde Irán y Siria, y fortificando sus búnkeres bajo tierra
en preparación para el próximo asalto del
conflicto.
En
un discurso presentado en Beirut el 22 de septiembre, el líder de la
Hizbolá jeque Hassan Nasrallah declaró que su organización todavía
tiene “más de 20,000 cohetes,” y que ha “recuperado toda su
capacidad organizacional y militar.”
Aún
si consideramos que pudiera estar jactándose demasiado, hay claras
evidencias de que Nasrallah está paulatinamente reagrupando sus
fuerzas.
Ciertamente,
hace una semana el General de Brigada Yossi Baidatz, cabeza del
departamento de investigación para la inteligencia de la Fuerza de
Defensa Israelí, anunció en una reunión del Gabinete que "hay
evidencia conclusiva y decisiva" que Siria está reponiendo las armas
de la Hizbolá.
"El
contrabando de armas al Líbano desde Siria," dijo Baidatz, "continúa
con la participación oficial de Siria." Añadió que Damasco tiene a
sus fuerzas listas en estado de alerta militar, con su artillería y
misiles en formación para batalla."
El
presidente sirio Bashar Assad ha hecho una serie de declaraciones
públicas en recientes semanas, hablando abiertamente acerca de la
posibilidad de un conflicto militar con Israel y de su deseo de
retomar a los Altos del Golán por medio de la
fuerza.
En
una entrevista con el periódico de Kuwait ‘Al-Anba’ el 6 de octubre,
Assad dijo que Damasco está listo para la guerra con el estado
judío. Previamente, insistió que los Altos del Golán serían
"liberados por armas sirias," y advirtió a Israel que debe "procurar
la paz o enfrentar la amenaza de una derrota."
En
el sur hacia Gaza, la situación es igualmente perturbadora. Los
terroristas palestinos continúan disparando sus cohetes Kassam
diariamente hacia el Néguev, cayendo sobre poblados israelíes y
comunidades como Sderot y Nir Am.
Desde
comienzos del año, se dice que Hamás ha introducido sobre 20
toneladas de explosivos, misiles anti-aéreos y misiles anti-tanques.
Según unos informes de los medios, Hamás también ha organizado una
fuerza militar armada consistiendo de 7,500 luchadores, incluyendo
unidades especializadas como francotiradores, y tropas para disparar
misiles y destruir tanques.
El
corresponsal militar de 'Yediot Aharonot' Alex Fishman recientemente
dijo: "Los palestinos se están armando hasta los dientes, levantando
una fuerza militar y sistemas de defensa, y preparando sorpresas al
estilo de la Hizbolá."
Hamás
tampoco está escondiendo sus intenciones. En una declaración esta
semana, las brigadas Izzadin al-Kassam anunciaron que tienen las
armas y los medios necesarios para confrontar al enemigo sionista
con toda su fuerza.
Diciendo
que "están totalmente listos a resistir," Hamás añadió onerosamente:
"Hemos terminado nuestros preparativos para enseñar al enemigo
sionista una lección que no olvidará."
Y
luego está la amenaza desde el este, en Teherán, donde el presidente
iraní sigue hablando de borrar a Israel del mapa, mientras continúa
persiguiendo sus ambiciones nucleares.
Si
alguien cree que el Sr. Ahmadinejad está abierto a la negociación,
deben escuchar mejor sus recientes disparates. Hablando desde una
mezquita en Teherán, el líder iraní insistió que había recibido un
mensaje divino indicando que su país sería victorioso. "Un día,"
dijo él, "me preguntarán si yo he estado en contacto con alguien que
me dijo que ganaríamos, y yo responderé: 'Sí, he estado en contacto
con Dios'."
Como
si todo ésto no fuera suficiente, hay persistentes informes durante
recientes meses sobre una creciente presencia de Al-Qaeda en los
territorios palestinos, como si el grupo terrorista internacional
estuviera procurando un lugar para sí de donde enviar ataques contra
el estado judío.
Y
así, Israel se encuentra rodeado por un arco de odio, extendiéndose
desde Beirut y Damasco al norte, hasta Teherán en el este, y
regresando a Gaza por el sur. A lo largo de cada punto de este arco,
nuestros enemigos se están armando muy diligentemente para la
batalla, tanto en palabra como en hecho. Parece seguro asumir que
esos esfuerzos coordinados no son mera coincidencia, y que están
todos ligados a una inevitable confrontación que asoma sobra la
región, apoyados en el programa nuclear de
Irán.
De
la misma manera en que Irán envió un mensaje a Israel y Estados
Unidos este pasado verano, al provocar las hostilidades en el
Líbano, así ahora Teherán parece estar determinado a poner el
fundamento a una erupción mucho más grande y ambiciosa, una que
amenazará consumir a toda la región. Es probable que los iraníes
vean eso como su carta triunfadora, pensando que tendrán la forma de
evitar un ataque estadounidense o israelí contra sus facilidades
nucleares.
Como
resultado, ellos han estado fortaleciendo a los extremistas en la
región, a los que comparten el mismo deseo de atacar a América e
Israel. Con toda probabilidad, están meramente esperando el momento
oportuno para poner en movimiento el próximo acto provocativo con
intenciones de encender a todo el Medio
Oriente.
¿Cómo
debe reaccionar Israel ante esta creciente amenaza? Primero, debemos
aprender una lección de la pasada guerra en el Líbano, el cual fue
desastroso precisamente porque nos relajamos y permitimos que
nuestros enemigos poco a poco fortalecieran su infraestructura
militar.
En
lugar de nuevamente cometer ese error, Israel debe tomar todas las
medidas necesarias para cortar las líneas de provisión en armar a
los terroristas, sellar esas rutas de suministro, y darle duro al
que originalmente les envía las armas.
En
segundo lugar, el gobierno debe seriamente contemplar la posibilidad
de lanzar unos ataques militares preventivos y de amplio efecto.
Nuestros enemigos se preparan abiertamente para la guerra, y ¿por
qué debemos darles el
lujo de decidir cuándo atacar?
La
pasividad y la indecisión nos han costado caramente en el pasado,
especialmente durante este verano en el Líbano. No podemos jugar
según las reglas del enemigo, ni según su itinerario, o ese
escenario se repetirá.
Verdaderamente
espero estar equivocado, y que veamos prevalecer la diplomacia y el
sentido común. Lo último que necesita Israel ahora es otro conflicto
doloroso, y debemos todos orar a Dios por Su misericordia e
intervención.
Pero
si el pasado se repite, nuestros enemigos no nos han dado otra
opción que la de luchar. En esta ocasión, asegurémonos de estar
preparados para el reto.
MOTIVO
DE ORACIÓN: Ore para que Dios se encargue en todo momento del
desarrollo de los eventos, mientras se escuchan mayores rumores de
guerra. Sabemos por la Biblia dice que tendrá que venir un gran
ejército de naciones que procuran la destrucción absoluta de Israel.
Pero Dios promete pelear por Israel. Dios tendrá que permitir que
las naciones se preparen y se unan en contra de "la niña de Su ojo,"
pero así de grande será la victoria cuando Dios pelee por Su
pueblo.
VERSO
BÍBLICO: “¿Por
qué se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas? Se
levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos
contra el SEÑOR y contra su Ungido, diciendo: ¡Rompamos sus cadenas
y echemos de nosotros sus cuerdas! El que se sienta como Rey en los
cielos se ríe, el Señor se burla de ellos. Luego les hablará en su
ira, y en su furor los aterrará, diciendo: Pero yo mismo he
consagrado a mi Rey sobre Sion, mi santo monte. Ciertamente
anunciaré el decreto del SEÑOR que me dijo: "Mi Hijo eres tú, yo te
he engendrado hoy. ‘Pídeme, y te daré las naciones como herencia
tuya, y como posesión tuya los confines de la tierra. Tú los
quebrantarás con vara de hierro; los desmenuzarás como vaso de
alfarero’"
(Salmo
2:1-9).